domingo, 7 de febrero de 2010
Caliban
A fines de los 80´s junto a varios amigos participamos de un proyecto de edición de una revista "subte". Nunca publicamos la revista y quedó el esbozo cajoneado en un rincón. Al encontrarla, que mejor idea que no dejar proyectos por el camino, y habiéndoles perdido el rastro a los compañeros y sin su permiso acá publicamos el prototipo, sin las correcciones y con las disculpas del caso.
Ex - criaturas
Prólogo
Un proceso contradictorio: significar / des-significando. Se tachan lexemas, estructuras léxicas y sintácticas pero no todas sus posibilidades semánticas. Como dice Laura López Fernandez: “Se trata de una "escritura" que consta de una escritura original y una "excritura" que es la tachadura.” El trazo grueso del marcador, dejando líneas horizontales puebla el paisaje institucional del “libro”. “La palabra impresa es Ley” reza el refrán popular. El gesto de tachar atenta contra “el sistema cultural y artístico de masas que estamos viviendo”. Es un gesto de soberbia, una reconstrucción que pasa por alto “las buenas costumbres” y los derechos (que antes del autor, son de las editoriales). Citando nuevamente a Laura López, decimos: “La tachadura atenta contra el lujo de signos que existen en la vida moderna creando antipoemas, antilibros, antitextos y en definitiva un antiarte. Una Ex – critura, (también una ex – criatura) es una mutación, una clonación en la que la cadena genética (texto) se modifica, con un gesto soberbio, decíamos, el gesto del censor, pero a diferencia de este que suprime información con el fin de mantener el status quo, controlar el desarrollo de una sociedad, o suprimir la disconformidad de un pueblo; la supresión busca la generación de una nueva realidad, de una nueva cadena informativa, que nace de un texto completamente ajeno a la nueva finalidad.
(El tachado original, pertenece a un proyecto inacabado, comenzado circa 2001)
Ex - criaturas

Prólogo
Un proceso contradictorio: significar / des-significando. Se tachan lexemas, estructuras léxicas y sintácticas pero no todas sus posibilidades semánticas. Como dice Laura López Fernandez: “Se trata de una "escritura" que consta de una escritura original y una "excritura" que es la tachadura.” El trazo grueso del marcador, dejando líneas horizontales puebla el paisaje institucional del “libro”. “La palabra impresa es Ley” reza el refrán popular. El gesto de tachar atenta contra “el sistema cultural y artístico de masas que estamos viviendo”. Es un gesto de soberbia, una reconstrucción que pasa por alto “las buenas costumbres” y los derechos (que antes del autor, son de las editoriales). Citando nuevamente a Laura López, decimos: “La tachadura atenta contra el lujo de signos que existen en la vida moderna creando antipoemas, antilibros, antitextos y en definitiva un antiarte. Una Ex – critura, (también una ex – criatura) es una mutación, una clonación en la que la cadena genética (texto) se modifica, con un gesto soberbio, decíamos, el gesto del censor, pero a diferencia de este que suprime información con el fin de mantener el status quo, controlar el desarrollo de una sociedad, o suprimir la disconformidad de un pueblo; la supresión busca la generación de una nueva realidad, de una nueva cadena informativa, que nace de un texto completamente ajeno a la nueva finalidad.
(El tachado original, pertenece a un proyecto inacabado, comenzado circa 2001)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









