martes, 28 de septiembre de 2010

Ora pro nobis



Circa el año 1985, debido a la reapertura democrática en el Uruguay, hubo una eclosión de medios periodísticos escritos. Diarios, revistas, semanarios; de diversas tendencias y contenidos, se iniciaban por decenas. Pero de la misma forma desaparecían. El responsable de la sección de entretenimientos que trabajaba en uno de ellos me invitó a participar en la página de historietas, con una tira cómica. El humor nunca fue mi fuerte, pero la propuesta parecía interesante. Tras un tiempo de construcción de prototipos varios, desarrollé un dueto de personajes, monjes medievales, sarcásticos y con pocos pelos en la boca. Sin duda la elección se dio porque en ese momento, estaba con El Decamerón de Bocaccio y ya había leído El Satiricón de Petronio. Al poco tiempo nace “Ora pro nobis”. Creo que llegué a armar cerca de 20 tiras. Con ellas en la mano, me dirigí a ver al susodicho encargado de página. Para mi desgracia me dijo que el semanario había cerrado hacía quince días atrás. Volví a casa y guarde en una carpeta los trabajos. Pasaron los años, las mudanzas y a la carpeta se le fueron sumando cuadernos, diarios, revistas y otros dibujos que iba cajoneando. No hace mucho, se me dio por revisar estos viejos trabajos y con pena descubrí, que en algún momento esta carpeta fue presa de la humedad. La mayoría de los trabajos estaban perdidos y el resto, nueve tiras, habían sufrido el estrago del agua. Aún así, habiendo pasado un cuarto de siglo desde su trazado y estando en estado calamitoso, las publico en este formato. No hubo tiempo para desarrollar los personajes, solo quedaron sus siluetas sin nombre. Una actitud frente al mundo y la vida. Historias tomadas del Decamerón u otros libros medievales fueron la inspiración del guión. El dibujo apenas es un bosquejo, dos cuerpos casi como hermanos siameses, moviéndose sigilosamente entre los muros de piedra de las ciudades amuralladas. A lo lejos, se escucha casi imperceptible los versos de una plegaria...”ora pro nobis...”

Ora Pro Nobis

Ora pro nobis



Circa el año 1985, debido a la reapertura democrática en el Uruguay, hubo una eclosión de medios periodísticos escritos. Diarios, revistas, semanarios; de diversas tendencias y contenidos, se iniciaban por decenas. Pero de la misma forma desaparecían. El responsable de la sección de entretenimientos que trabajaba en uno de ellos me invitó a participar en la página de historietas, con una tira cómica. El humor nunca fue mi fuerte, pero la propuesta parecía interesante. Tras un tiempo de construcción de prototipos varios, desarrollé un dueto de personajes, monjes medievales, sarcásticos y con pocos pelos en la boca. Sin duda la elección se dio porque en ese momento, estaba con El Decamerón de Bocaccio y ya había leído El Satiricón de Petronio. Al poco tiempo nace “Ora pro nobis”. Creo que llegué a armar cerca de 20 tiras. Con ellas en la mano, me dirigí a ver al susodicho encargado de página. Para mi desgracia me dijo que el semanario había cerrado hacía quince días atrás. Volví a casa y guarde en una carpeta los trabajos. Pasaron los años, las mudanzas y a la carpeta se le fueron sumando cuadernos, diarios, revistas y otros dibujos que iba cajoneando. No hace mucho, se me dio por revisar estos viejos trabajos y con pena descubrí, que en algún momento esta carpeta fue presa de la humedad. La mayoría de los trabajos estaban perdidos y el resto, nueve tiras, habían sufrido el estrago del agua. Aún así, habiendo pasado un cuarto de siglo desde su trazado y estando en estado calamitoso, las publico en este formato. No hubo tiempo para desarrollar los personajes, solo quedaron sus siluetas sin nombre. Una actitud frente al mundo y la vida. Historias tomadas del Decamerón u otros libros medievales fueron la inspiración del guión. El dibujo apenas es un bosquejo, dos cuerpos casi como hermanos siameses, moviéndose sigilosamente entre los muros de piedra de las ciudades amuralladas. A lo lejos, se escucha casi imperceptible los versos de una plegaria...”ora pro nobis...”

Ora Pro Nobis

El lugar (Néstor Perlongher)

Versión sonora del texto de Néstor Perlongher, perteneciente a su libro "Austria-Hungría" de 1980

domingo, 29 de agosto de 2010

La prueba de la infamia nº 14 (radio podcast)

ir a la radio

Enter language



Año 2000, una impresora a chorro de tinta con problemas en
la madre o tal vez un puerto defectuoso. Un inconveniente
que no permitía decodificar en forma correcta la orden de
impresión. El resultado: una serie caótica de signos ilegibles.
El resultado: un producto casual de una computadora.
La fábula: el rebuzno del burro sobre la flauta.
Hoy en día: mucha gente con sólo dividir un texto en estrofas,
dice que ya es un poema.
Hoy en día: mucha gente con sólo mezclar texto e imagen,
dicen que es un poema visual.
Enter language: único texto con posible significado en esta
recopilación de errores, que cómo el burro, le podemos
atribuir algún valor estético.

Year 2000, a printer to ink jet with problems in the mother or
perhaps a defective port. A disadvantage that was not
allowing to decode in correct form the impression order. The
result: a chaotic series of illegible signs.
The result: a chance product of a computer.
The fable: the bray of the donkey on the flute.
Nowadays: in spite of only dividing a text in strophes, many
people say that it is already a poem.
Nowadays: many people in spite of only mixing text and
image, they say that it is a visual poem.
Enter language: the only text with possible meaning in this
compilation of errors, which how the donkey, can we attribute
any esthetic value to him.

Enter Language